Proceso de los tribunales en órdenes de arresto

Proceso de los tribunales en órdenes de arresto

Si se ha emitido una orden de arresto en su contra, pero aún no ha sido arrestado, la forma en que responda depende de la naturaleza de la orden. Las circunstancias que pueden generar una orden de arresto son diversas, entre estos procesos se encuentran:

Orden de arresto después de la acusación

En los procesos penales federales y en algunos estados, los delitos graves se imputan en una acusación formal devuelta por un gran jurado que considera las pruebas presentadas por un fiscal son válidas. Un juez o magistrado luego firma una orden de arresto para la persona señalada en la acusación.

Orden de detención emitida después de investigaciones criminales

Si la policía observa que se está cometiendo un delito, normalmente intervienen y realizaran un arresto. En este caso obvian la orden para hacerlo. Cuando la policía investiga crímenes más complejos durante un período de tiempo, y una vez que la policía decide que ha reunido suficiente evidencia, puede solicitar una orden que autorice el arresto por causa probable de quienes han investigado, que significa que, dados los hechos y circunstancias relevantes, es probable que se haya cometido un delito.

Alternativas a las órdenes de arresto

La policía y los fiscales buscarán con mayor frecuencia una orden de arresto si hay razones para creer que el acusado huirá si se entera del cargo penal. Particularmente cuando se imputan delitos menores los fiscales pueden emitir una citación que se notificará al acusado. Una citación permite al acusado comparecer voluntariamente en la corte en una fecha designada. Además, si el acusado ya está bajo custodia por un cargo diferente, no es necesario emitir una orden de arresto.

Proceso de orden de detención o de arresto

Una orden de arresto es una orden emitida por un juez cuando se tiene conocimiento personal de la necesidad de emitirla. No se requiere acusación ni queja penal para la emisión de una orden de detención. La mayoría de las órdenes de detención se emiten porque un acusado que recibió una citación no compareció ante el tribunal en la fecha especificada. También se puede emitir una orden de arresto cuando un testigo no comparezca ante el tribunal como lo requiere una citación u otra orden judicial.

Proceso de autorización para órdenes de arresto

Una orden de arresto autoriza a la policía a arrestar a la persona donde se encuentre. La policía puede ingresar a la casa del acusado sin el consentimiento de éste si tienen una creencia razonable de que el acusado está en el hogar. A menos que no esté seguro hacerlo, deben llamar y anunciar su presencia antes de entrar. Si no reciben respuesta después de esperar un período de tiempo razonable, pueden forzar la entrada a la casa. La orden autoriza a la policía a buscar en la casa del acusado pero no a buscar evidencia de un delito en la casa, para lo cual deben obtener una orden de allanamiento. La orden debe identificar al acusado por su nombre, la orden debe incluir suficiente información de identificación particular para permitir que la policía arreste a la persona adecuada. La orden también debe identificar el delito por el cual la persona nombrada en la orden está siendo arrestada.

Proceso para órdenes de testimonio material

Los fiscales pueden pedirle a un juez que emita una orden de testimonio material si quieren que un testigo testifique en un proceso penal, pero temen que el testigo no acuda a la citación. Con mayor frecuencia se emiten cuando un testigo importante le ha dicho a la policía que no cooperará con la fiscalía. Cuando un testigo material es llevado ante el juez después del arresto, el juez puede establecer una fianza o puede retener al testigo en la cárcel en espera del juicio. Solo en casos extremos un juez privará a un testigo de su libertad si el juicio aún no está en curso.

¿A qué se refieren con una queja penal?

En los estados que no utilizan un gran jurado para acusar delitos graves, o cuando el cargo penal involucra un delito menor, un fiscal presenta una queja penal ante el tribunal. La queja establece hechos que explican por qué el acusado está inmerso en un delito. Si esos hechos crean una causa probable para creer que se cometió un delito, un juez (u otro funcionario judicial autorizado), puede firmar una orden de arresto para la persona mencionada en la queja.

¿Cómo puede saber si tiene una orden judicial?

En la mayoría de los casos, las órdenes de arresto son de dominio público. Algunas veces, una acusación y la orden de detención resultante están "selladas", lo que significa que no hacen parte del registro público hasta después de que se realizan los arrestos. Generalmente se presentan en casos federales cuando los cargos son graves. Sellar la acusación tiene como objetivo evitar que los acusados huyan después de enterarse de que han sido acusados de un delito, puesto que no hay forma de que se entere a menos que un codemandado pueda comunicarse después de que esa persona haya sido arrestada.

¿Qué debe hacer si le han emitido una orden de arresto?

Si se ha emitido una orden de arresto en su contra, comuníquese con un asesor legal. Siempre es mejor tratar una orden de forma proactiva que esperar a ser arrestado. Si ha sido acusado de un delito, la policía probablemente lo esté buscando. Cuanto más grave sea el delito, más activo será su intento de encontrarlo. Hacer arreglos para entregarse con la ayuda de un asesor legal hará que sea más probable que un juez establezca una fianza razonable en su caso. Eludir la orden podría hacer que un juez ponga una fianza alta por temor a que también esquive las presentaciones en la corte si es liberado.

Si se le ha emitido una orden de arresto, es posible que la policía no lo esté buscando activamente, pero su nombre se ingresará en una computadora o sistema policial y donde se le podrá realizar el arresto por orden si lo detienen por una infracción de tráfico o de otra manera que entre en contacto con la policía.

Arresto a través de una orden judicial

Cuando lo arrestan de conformidad con una orden, la policía debe mostrarle la orden, la cual especificará el delito por el cual está siendo arrestado. Incluso si no está de acuerdo con que cometió ese delito, no debe resistirse al arresto.

A menos que sepa con certeza que no es la persona nombrada en la orden. Si la policía lo ha confundido con la persona nombrada en la orden de arresto, puede llamar su atención cortésmente sobre el error, pero si lo arrestan de todos modos, acompáñelos pacíficamente La policía debe llevarlo ante el tribunal que emitió la orden de inmediato para que el tribunal pueda considerar la libertad bajo fianza. Es posible que deba esperar uno o dos días. Mientras tanto, la policía podría intentar interrogarte. Antes de que lo hagan, le dirán que tiene derecho a permanecer en silencio y a un asesor legal. Siempre debe ejercer esos derechos. Hable con un asesor legal antes de hablar con la policía. Si es inocente o culpable, permanecer en silencio e insistir en la presencia de un asesor legal puede evitar que sea condenado.

Arresto sin orden judicial

La policía no requiere necesariamente una orden judicial con el fin de detener a una persona sospechosa de haber cometido un crimen. Para lograr un equilibrio entre la necesidad de ley y orden, y los derechos del individuo, la policía puede arrestar a los sospechosos sin una orden judicial cuando sea razonable bajo las circunstancias, de conformidad con la 4ta. enmienda. Para que un sospechoso permanezca bajo custodia a partir de entonces; la policía debe convencer rápidamente a un juez de que había una causa probable del arresto.
Hay al menos seis casos en los que un arresto sin orden judicial por parte de un oficial de policía se considerará razonable:

  • Se ha cometido un delito grave en un lugar público: un oficial que cree razonablemente que se está cometiendo un delito grave tiene derecho a detener al sospechoso y realizar un registro de la ropa exterior del sospechoso en busca de armas o cualquier cosa que pueda dañar al oficial. Si el oficial solicita una identificación y el sospechoso se niega a mostrarla, esto puede dar lugar a una causa probable de arresto.
  • Un delito menor ocurre en presencia de un oficial de policía: cuando no se comete un delito menor en presencia de un oficial de policía, los arrestos sin orden judicial generalmente no son aceptables a menos que la ley o la constitución del estado dispongan lo contrario.
  • Proceso de infracción de la ley de tránsito: un vehículo puede detenerse cuando el oficial de policía cree que el conductor llevaba un exceso de velocidad. La pena por este tipo de delito suele ser una multa de tráfico, aunque dicho arresto es posible. La ley le permite al oficial registrar el interior del vehículo detenido, incluida la guantera, pero no el baúl, salvo que tenga sospechas razonables de creer que contiene evidencia de actividad criminal.
  • Orden judicial defectuosa por parte de la policía: técnicamente la policía no tiene autoridad para realizar un arresto. Una orden judicial puede considerarse defectuosa cuando no cumple con los requisitos establecidos. La orden debe cumplir con la forma requerida por la ley.