Doctrinas sobre fideicomisos

La doctrina del fideicomiso público ha evolucionado a lo largo de los años para emerger como uno de los principios básicos para que el poder judicial compruebe la legitimidad de la acción gubernamental que interfiere con el uso de recursos naturales por parte del público en general. La incorporación de esta doctrina en nuestro sistema legal, ha dado lugar a la imposición de un control muy necesario a las autoridades gubernamentales que buscan desprenderse del control estatal, sobre dichos recursos naturales en favor de las partes privadas. Aunque el origen de la doctrina se remonta a los tiempos antiguos y es bastante antiguo en los Estados Unidos, su aplicación en el sistema legal de la India es un desarrollo moderno.

En los Estados Unidos después de la decisión de Illinois y la popularidad general que ha surgido como resultado, muchas de las disposiciones de sus Constituciones estatales que se ocuparon de la protección del medio ambiente, se construyeron con la doctrina del fideicomiso público en mente. Con la constitucionalización y expansión de la doctrina, el estado podría ir en torno al argumento de que no hay fundamentos doctrinales para las leyes de ese estado, ya que ahora la constitución se convertirá en la doctrina. El argumento de que la implementación exitosa de la doctrina requiere un poder judicial pro ambiental, no tiene ningún fundamento. Por último, la crítica de que la doctrina es antidemocrática, puede disiparse mediante la constitucionalización de valores de confianza pública. Por el contrario, la incorporación de los valores de confianza pública en una constitución estatal, refleja la elección democrática del estado de hacer un compromiso a largo plazo con esos valores.

En al menos algunos estados de Estados Unidos, como hemos explicado, la doctrina se ha transformado de una garantía en virtud del derecho común, a un requisito constitucional más amplio para el uso y la preservación del medio ambiente.

La Corte Suprema de los Estados Unidos emitió su opinión histórica en el caso de Illinois PR Co, sobre la naturaleza del título de un estado de su marea y sus tierras sumergidas hace casi 110 años, y aunque los tribunales han revisado los problemas de confianza de Tidelands muchas veces desde entonces, la premisa básica del fideicomiso permanece fundamentalmente sin cambios. El Tribunal dijo entonces, que el título de un estado a su marea y tierras sumergidas es diferente, de aquel a las tierras que tiene para la venta. "Es un título mantenido en fideicomiso para las personas del Estado, que pueden disfrutar de la navegación de las aguas, realizar el comercio sobre ellas y tener libertad de pesca" libre de obstrucciones o interferencias de partes privadas.