Negligencia en asilos para ancianos

Los hogares de ancianos están sujetos tanto a las leyes federales como a las leyes estatales. En el año 1987, el gobierno federal aprobó la Ley de reforma de los ancianatos. A las instalaciones de casas de ancianos les cabe la responsabilidad de proporcionar un nivel específico de atención estándar que sea razonable en todos los esquemas del servicio de atención médica y de atención de ancianos para residentes y pacientes.

Si se produce una lesión o la muerte mientras un paciente o residente se encuentra bajo el cuidado y la supervisión de un centro de atención de ancianos, éste puede ser responsable legalmente. La desidia en un asilo de ancianos ocurre cuando un empleado, personal u otro empleado de un asilo de ancianos no cumple con la obligación del cuidado que se le debe a los pacientes y residentes del hogar.

En numerosas asociaciones esto incluye negligencia y abuso contra el paciente. Para que un empleado sea calificado como responsable de negligencia, el incumplimiento de sus obligaciones debe ser la causa directa y próxima de la lesión del paciente, y la lesión debe ser real y objetivamente medible.

La negligencia en un hogar de ancianos frecuentemente puede ocurrir debido a factores como:

Escases de personal.

Empleados que trabajan demasiadas horas o demasiados turnos.

No informar a los empleados sobre los estándares de salud, seguridad estatal y federal.

Mala comunicación entre empleados.

Incluso no estar bien remuneradas las labores del personal especializados y empleados en general.

¿Cómo se comprueba la negligencia en el hogar de ancianos?

Las instalaciones de hogares de ancianos deben proporcionar un nivel definido de atención estándar que sea razonable en todos los esquemas y los parámetros del servicio de atención médica y de atención de ancianos para residentes y pacientes. El demandante debe demostrar la negligencia en el asilo de ancianos al afirmar que el albergue de ancianos no cumplió con las pautas de atención cuando atendió a los pacientes y no cumplió con su deber de cuidar a los pacientes y el incumplimiento tardío de la atención requerida fue causa de la lesión del paciente.

Un asilo de ancianos es negligente cuando al tratar a un paciente se le causan lesiones, el asilo de ancianos puede ser responsable por negligencia médica. Demostrar negligencia exhorta que se cumplan los siguientes factores:

El deber se debía haber llevado a cabo: a todos los hogares de ancianos les corresponde cumplir con una obligación básica de atención al paciente. No obstante, el nivel de atención se encuentra sujeto a la práctica de campo del profesional.

Incumplimiento del deber: el asilo de ancianos debe haber actuado de cierta manera que incumpla su compromiso de cuidado.

Causa: el incumplimiento de la obligación debe ser la causa directa y real de las lesiones o pérdidas económicas del demandante.

Daños: la conducta negligente debe haber originado daños reales y medibles. Las pérdidas ficticias que no pueden ser probadas generalmente no pueden ser compensadas.

¿Cuáles son algunos ejemplos de negligencia en hogares de ancianos?

La negligencia en un hogar de ancianos puede encerrar tipos diferentes de quebrantamientos, que incluyen:

No responder a los cuidados o lamentaciones de los pacientes.

No suministrar alimentos o medicamentos en el momento requerido.

Dejar a un paciente abandonado, principalmente si necesita vigilancia especial.

Exigencia directa de un paciente.

Desidia en relación con bañarse, cambiarse de ropa y otras tareas.

No mantener a los residentes libres de peligros y moderadamente seguros.

Contratación indebida de empleados en los asilos de ancianos

La negligencia o desidia en un asilo de ancianos con frecuencia no se denuncia, especialmente en los casos en que el paciente es longevo o senil. En el caso que, la negligencia puede ser descubierta mediante de investigaciones o de informes personales. Las investigaciones desarrolladas por el estado pueden revelar muchas infracciones en hogares de cuidado.

¿Cómo se regulan los hogares de ancianos?

En 1987, el gobierno federal aprobó la Ley de transformación de hogares de ancianos. Esta ley fue diseñada para garantizar que los residentes o pacientes de hogares de ancianos reciban atención de calidad.

La ley estableció qué los servicios que les corresponde proporcionar a un asilo de ancianos y el estándar para estos servicios. Contienen:

Servicios de enfermería, farmacia y rehabilitación.

Valoraciones frecuentes de la salud a los residentes y pacientes.

Planes completos de atención para todos y cada uno de los residentes.

También, la Ley de Reforma de hogares de ancianos estableció la Carta de Derechos de Residentes de Hogares de Ancianos, que incluye:

El derecho a estar libre de abuso físico y/o psicológico.

El derecho a la privacidad.

El derecho a presentar quejas contra el hogar sin afrontar segregación.

El derecho a ser tratado con dignidad.

¿Cuáles son los daños recuperables por negligencia en hogares de ancianos?

La desidia en un hogar de ancianos puede producir daños civiles por las angustias ocasionadas a un paciente.

Los daños económicos que reintegran al demandante, las pérdidas monetarias reales sufridas.

Estos daños pueden ser:

Facturas médicas antiguas.

Futuras hospitalizaciones.

Honorarios perdidos.

Pérdida de salarios futuros y capacidad de ganancia.

Los daños no económicos constituyen una indemnización por el daño en sí mismo y son más difíciles de cuantificar. Estos daños pueden incluir:

Dolor y sufrimiento.

Estrés emocional.

Pérdida del disfrute de la vida.

¿Cuándo debo presentar un reclamo contra el asilo de ancianos?

La negligencia en un asilo de ancianos y las reclamaciones por negligencia médica tienen un plazo estricto para presentar un reclamo en contra del asilo de ancianos. Generalmente, al paciente le corresponde mostrar una demanda por negligencia médica.

Independientemente de la causa negligente que haya sido practicada a un adulto mayor residente o paciente de un asilo de ancianos, lo mas prudente es asesorarse de un abogado especializado en el tema, para que le instruya sobre los derechos y le ayude a preparar una demanda consistente.