Maltrato en asilos para ancianos

Una de las más difíciles decisiones que se deben tomar en la vida es tomar la decisión de ingresarse uno mismo o a un ser querido en un asilo de ancianos, pero desafortunadamente en ocasiones es necesario. A pesar de ello, solo porque alguien tenga que estar en un asilo de ancianos no necesariamente significa que tenga que vivir en un ambiente deprimente o abusivo. Si usted o algún familiar necesita volverse residente de un asilo para ancianos, es necesario saber que tiene opciones para hacer que su vida sea más placentera.

Responsabilidad de los hogares de ancianos

Las personas mayores por lo general deciden mudarse a un asilo de ancianos porque ya no son autosuficientes y no quieren generar cargas a sus familias o porque sus familias tampoco pueden cuidarlos. Desgraciadamente, las personas mayores ocasionalmente sufren daños físicos o psicológicos en hogares de ancianos por consecuencias a los actos negligentes o intencionales de sus cuidadores. Ciertos factores que pueden contribuir al abuso o negligencia de los residentes son la contratación de personal poco calificado y con la capacitación inadecuada, incomunicando a los residentes, no habiendo suficientes miembros del personal, y contratando a miembros del personal con un historial de violencia o dudosos manejos de personas de mayor edad.

Hay varias maneras en que un asilo de ancianos puede ser considerado responsable de lesionar a sus residentes. Ciertos reclamos comunes contra un asilo de ancianos pueden ser negligencia, abuso o aislamiento. Los hogares de ancianos asimismo, pueden ser responsables de violar los estatutos o reglamentos penales relacionados con su mantenimiento, licencias y operación general. El abuso o negligencia de un residente de un asilo de ancianos puede trascender en una investigación por parte de una agencia de servicios de protección para adultos, una demanda civil o un proceso penal.

Daños en una demanda civil

Una persona que decide presentar una demanda civil contra un hogar de ancianos requiere mostrar evidencia de sufrimiento o pérdidas psicológicas o físicas como resultado de la conducta del asilo de ancianos. Algunos daños que el demandante debe incluir son: gastos médicos necesarios y razonables, gastos pasados reales por atención médica, dolor actual y futuro y lesiones físicas, sufrimiento mental y deterioro pasado y futuro de la capacidad de disfrutar de la vida. En los casos en que un demandante puede demostrar que el asilo de ancianos se involucró en una conducta malintencionada o imprudente, ocasionalmente, de la misma manera se le puede demandar por daños punitivos.

Si una persona muere como resultado de abuso o negligencia en un asilo de ancianos, igualmente hay daños que pueden ser recuperados por sobrevivientes, herederos o dependientes. Los sobrevivientes de un residente pueden iniciar una acción por la inquietud mental y el dolor, la pérdida de la relación y la pérdida del asesoramiento y orientación de los padres. Los daños que el sobreviviente solicita en su demanda, asimismo, puede incluir gastos exequiales de funeral y entierro.

Contratar a un abogado experto en lesiones personales

Si usted o alguien de su familia considera que ha sido víctima de una lesión o abuso como residente de un asilo de ancianos, es probable que requiera la asesoría de un abogado especializado en el tema, para averiguar sus opciones legales. Es necesario que se comunique con un abogado en cuanto descubra la lesión o el abuso, ya que hay límites de tiempo para presentar una demanda por lesiones en un asilo de ancianos.