Explotación económica de adultos mayores

Según el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, la explotación financiera de las personas mayores es una de los signos más frecuentes de maltrato. El Centro Nacional contra el abuso de personas mayores considera que este tipo de abuso les cuesta a los adultos mayores alrededor de $ 2.9 mil millones de dólares anuales, una problemática que se espera que aumente en los próximos años en la medida que aumente la población anciana. Se estima que para el año 2030, las personas de 65 años o más, constituirán el 20% de la población total de los EE. UU., y las personas de 85 años o más, serán representativas de una de las poblaciones de más rápido crecimiento en el país.

¿Qué es el abuso financiero del anciano?

La Ley federal de justicia para ancianos, decretada en 2010, precisa la explotación financiera de las personas mayores como "el acto fraudulento o ilegal, no autorizado o impropio, que utiliza los recursos de un anciano para obtener beneficios monetarios o personales, lucros o ganancias, o que resulta en privar a un anciano del acceso legítimo a el uso de beneficios, recursos, pertenencias o activos”.

Debido su edad avanzada y una mayor dependencia de otras personas, junto con el hecho de que los adultos mayores tienden a poseer más activos financieros, los ancianos son indistintamente vulnerables a la explotación financiera. Como caso típico, cuando una persona mayor sufre de demencia o alguna otra discapacidad mental que debilita su capacidad para tomar decisiones financieras apropiadas.

¿Quién se involucra en el abuso financiero de personas mayores?

El abuso financiero de los adultos mayores toma muchas formas, comprendidas las estafas de los vendedores por teléfono u otros estafadores, la falsificación, el robo de identidad o el uso de influencias indebidas para forzar a un adulto mayor para que transfiera sus activos. Cerca del 90% del abuso financiero de personas mayores se origina en entornos domésticos en lugar de centros de atención a largo plazo y regularmente es producido por miembros de la familia. Esto se puede hacer mediante de promesas de cuidado de por vida o a través del uso de un poder que autorice al autor a acceder a los activos financieros de un anciano. Los signos de abuso financiero a personas mayores incluyen:

Disminución de la salud o capacidad mental del anciano.

Progresivo interés en los activos del individuo, entre las que se encuentran sus cuentas financieras y bienes inmuebles.

Movimiento inusual de cuenta bancaria.

Operaciones financieras que el anciano tiene dificultades para explicar.

Nuevos "mejores amigos".

Historial de abuso de sustancias, juegos de azar o problemas financieros en la familia.

Altercados sobre herencia futura

Esfuerzos para concebir que la víctima modifique sus documentos de planificación patrimonial, inclusos los poderes, testamentos o fideicomisos.

Leyes que protegen contra el abuso financiero de personas mayores

La Ley de Justicia para personas mayores anuncia una mayor coordinación entre las agencias federales y estatales que se ocupan de los casos de maltrato a personas mayores y aumenta los requisitos de informes. También, aunque aún no se ha aceptado en ley federal, la Ley de Víctimas de Abuso de Ancianos suministraría un mayor apoyo federal para la investigación y el procesamiento de los casos de abuso de ancianos.

Casi todas las leyes que protegen contra el abuso financiero de personas mayores están concebidas a nivel estatal. Tal como, la ley de California prohíbe que alguna persona tome, o ayude a tomar, la propiedad real o personal de las personas mayores con fines ilícitos o con el propósito de defraudar. La ley de California también contempla daños triples, o el triplicado de una indemnización por daños, en ciertos casos de abuso financiero a personas mayores. Otros estados tienen leyes parecidas que protegen contra el abuso financiero de personas mayores.

Es necesariamente importante conocer que el abuso financiero de los adultos mayores puede existir inclusive cuando la víctima tiene capacidad mental. La mayoría de los estados reconocen que la influencia o la coacción indebidas consiguen anular el consentimiento, incluso cuando una persona mayor tiene una mente sana.

Qué hacer si sospecha de un abuso financiero a un anciano

Si sospecha que ha ocurrido algún abuso o explotación financiera a personas mayores, comuníquese a una agencia local de Servicios de Protección para Adultos. La Iniciativa de Justicia para Personas Mayores del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de igual forma contiene recursos de apoyo por estado. Igualmente, si la víctima tiene un abogado, especialmente un abogado de planificación patrimonial, se le debe notificar de cualquier sospecha de abuso financiero, especialmente cuando se está presionando a una persona mayor para que revise sus documentos de planificación patrimonial.