Acecho

El acoso es un delito que puede ser interpretado básicamente como la investigación que una persona hace a otra persona sin su consentimiento. Los modelos de este tipo de conducta incluyen el seguimiento a las personas, la aparición sin invitación, en el hogar o el lugar de trabajo de una persona, realizar llamadas telefónicas de hostigamiento, dejar mensajes desobligantes u objetos escritos o banalizar los bienes de una persona.

Por su naturaleza, el acoso no es un acontecimiento que se presente una sola vez y se suspenda o desaparezca, es básicamente un modelo de comportamiento enfocado en causar algún daño o crear alguna intranquilidad o malestar en el individuo. Las acciones de la persona deben tomarse en cuenta con relación a las otras acciones llevadas a cabo, para probar si alguien está siendo acechado. Encierra un tipo de comportamiento acosador o amenazador repetido hacia otro individuo, ya sea que esa persona sea un total extraño, poco conocido, un acosador sexual, la pareja actual o anterior, un deudor o cualquier otro individuo.

Leyes de acecho

En casi todos los estados, los estatutos de acoso describen al crimen de asecho como un evento relativamente nuevo que involucra un modelo conductual claro y preciso, evento en el que el agresor persigue, injuria, acosa o amenaza a otra persona, haciendo que dicha persona se sienta temerosa por su seguridad. Una persona puede ser acusada de acoso, independientemente de cualquier relación previa con la víctima.

En el estado de California el acoso se define como:

Cualquier persona que intencionalmente, perversamente y reiteradamente siga o acose a otra persona y que realice alguna amenaza creíble con el propósito de colocar a esa persona en un temor razonable por su seguridad, o la seguridad de su núcleo familiar.

Por ejemplo, un individuo pasa varias horas, semana tras semana, acosando a su pareja anterior, al seguirla a su hogar desde el trabajo, a enviarle correos electrónicos amenazadores y a realizarle llamadas telefónicas a la casa a altas horas de la noche. No es un caso de una sola vez, sino una conducta de hostigamiento y amenazas. El individuo en cuestión seguramente podría ser acusado de acecho.

Acoso y violencia doméstica

Del mismo modo en que el acecho se discute muy poco en el contexto de las celebridades y los paparazzi, casi siempre en los casos involucran a parejas, cónyuges separados o intereses románticos de algún tipo. Por esta razón, las acusaciones de acecho con frecuencia se presentan relacionadas con los casos de violencia doméstica, donde una parte ha intimidado o amenazado con violencia o maltratando en contra de la otra parte. Por consiguiente, una orden de restricción se emite cuando se presentan estos cargos de violencia doméstica.

Órdenes de protección

De igual manera que en los cargos penales, los supuestos sospechosos de acecho pueden estar sometidos a los términos de una orden de protección. Las órdenes de protección (también llamadas órdenes de protección y órdenes de restricción) son promulgadas por los jueces y requieren que el sujeto a quien se le emite la orden (el sospechoso o acusado), permanezca a cierta distancia determinada de la presunta víctima durante un período de tiempo específico. Las sanciones por quebrantar una orden de protección pueden ser muy severas, inclusive hasta llegar a quedar retenido durante algún tiempo en la cárcel.

¿Cargos de acecho?

Por lo general, para ser acusado de acoso debe tener un patrón conductual donde se vea la intención de producir miedo y/o angustia, dado que cada estado tiene su propia definición y sanciones. Si es sujeto de investigación o acusado de un delito de acecho o de un asunto criminal que esté relacionado con la amenaza de sanciones de custodia, debe considerar hablar con un abogado de defensa criminal con experiencia a la brevedad posible.