Negligencia

La negligencia definida como una situación en la que una persona de manera descuidada (o "negligente"), hace que otra(s) se lastime(n) o se afecte(n) en sus bienes. La negligencia puede ser un área de la ley compleja de definir, puesto que, implica un análisis legal exhaustivo de los elementos de descuido relacionados con los hechos de cada caso en particular.

Probablemente uno de los tipos más comunes de demandas por lesiones personales implica una reclamación por negligencia.

Una visión general de la negligencia

La ley de negligencia demanda que los individuos se comporten de una manera racional que esté acorde con las normas convencionales de conducta. Si una persona no cumple con este precepto, puede ser considerada responsable por los daños que cause a otra persona o a un bien de su propiedad. Generalmente, el estándar de conducta requiere que una persona actúe ante un hecho, por lo que es posible que la omisión de un acto dé lugar a una demanda por negligencia. Para probar que un implicado fue negligente, un demandante debe recabar sobre los elementos de negligencia, a saber: deber, incumplimiento, causalidad y daños. Aunque lo anterior parece demasiado sencillo, probar estos elementos implica un extremo conocimiento y profundos análisis legales.

Demostrando un caso de negligencia

Lo primero que debe hacerse para probar un caso de negligencia es determinar si el acusado tiene una obligación con el demandante. Por lo general, demostrar si el implicado tiene una deuda, dependerá de las circunstancias que rodean el suceso. Por ejemplo, un conductor tiene deuda con otros conductores. Básicamente, ese conductor tiene el deber de conducir de forma responsable y razonable. El hecho de que un acusado tenga o no un deber con el demandante, es una cuestión de derecho que normalmente determina el juez.

El siguiente paso es demostrar que el acusado incumplió su deber con el demandante. En términos generales, un acusado incumple su obligación al no ejercer un cuidado razonable en el cumplimiento del deber. Por ejemplo, un conductor que conduce a una velocidad superior a la permitida, está incumpliendo su deber de conducir como una persona razonable. Si un acusado incumplió o no su deber, es una cuestión de hecho, que es decidida por el jurado.

El tercer elemento de un caso de negligencia que un demandante debe probar es la causalidad. Algunas personas dividen la causación en dos elementos separados: la causación de hecho y la causación próxima. Si elige dejar ambos elementos como uno solo, debe abordarlos ambos. Causación de hecho, es una prueba simple: "excepto por" las acciones del acusado, la lesión del demandante no se habría producido. La causación próxima, es más compleja porque está relacionada con el alcance de la responsabilidad del acusado. Básicamente, el alcance de la responsabilidad depende de si el demandado pudo haber previsto el daño al demandante. En el caso que el daño no se hubiera podido prever, el demandante no prueba el elemento de causalidad inmediata y el demandado no podrá ser responsabilizado por las lesiones ocurridas.

El elemento final que un demandante debe probar para prevalecer en un caso de lesiones personales basado en un reclamo de negligencia, son los daños. Los daños se refieren a un daño legalmente reconocido, generalmente determinado como una lesión física o un daño a la propiedad. Básicamente, el incumplimiento del deber del acusado debe haber causado daños reales al demandante, para que una demanda por negligencia pueda tener éxito.

Contratar a un abogado de lesiones personales

Incluso si usted está seguro de tener todos los elementos de negligencia presentes, aún así, puede ser difícil preparar un caso y salir favorecido en una demanda. Si usted o algun allegado ha sufrido una lesión debido a la negligencia de otra persona, le conviene ponerse en contacto con un abogado de lesiones personales para que lo asesore sobre su caso.