Accidente de peatones

Los peatones son personas que representan un segmento de tráfico particularmente vulnerable, razón por la cual los automovilistas deben ceder paso a las personas que cruzan la calle por donde circulan los automóviles. Al igual que con cualquier otro accidente de tráfico, la responsabilidad por accidentes peatonales está basada en la negligencia. Aunque los automovilistas tienden a responsabilizarse de muchos accidentes de este tipo, los peatones aún pueden ser responsables bajo una doctrina llamada “negligencia contributiva”. Para entender y conocer en detalle sobre este tema, solicite más información sobre accidentes peatonales en calles, avenidas y autopistas interestatales.

Accidentes de vehículos y peatones

Como en todas las situaciones, se espera que los conductores ejerzan un cuidado razonable con los peatones dadas sus circunstancias. El no hacerlo constituye negligencia. La negligencia de un conductor que resulte en un accidente, puede hacerlos responsables por el daño al peatón. Conducir puede ser negligente cuando las reglas de tránsito son desobedecidas o el conductor está distraído, intoxicado o de otra manera inconsciente de las condiciones de manejo.

Por otro lado, un peatón también debe ejercer un cuidado razonable por su propia seguridad. El cuidado que ejercen debe ser proporcional al peligro que se debe evitar, así como a las consecuencias razonablemente anticipadas. Si no se ejerce un cuidado razonable puede resultar en una evaluación de su negligencia contributiva, lo que podría resultar en la reducción o impedimento para recibir daños por el accidente resultante. Los peatones pueden ser negligentes cuando no usan los cruces demarcados para uso peatonal, ignoran las señales de paso en la intersección y, muchas veces, no tienen en cuenta el flujo de tráfico.

Estas evaluaciones cambian, en cierta medida, cuando el peatón es un niño. Los niños de 5 a 9 años corren el mayor riesgo de ser atropellados por un vehículo. A estas edades, los niños, pueden moverse de manera impredecible y carecen de la previsión para evitar el peligro de manera efectiva. Los conductores tienen un mayor deber de cuidado cuando se trata de niños y en algunas jurisdicciones no pueden usar la negligencia contributiva o comparativa como una defensa de su responsabilidad porque, según la doctrina de los "años delicados", estos pequeños niños son incapaces de ejercer un cuidado razonable, la protección de su seguridad o la de los demás.

Peatones en la carretera

Los accidentes en una carretera interestatal pueden ser muy serios, ya que los vehículos en tales carreteras se mueven a mayor velocidad y no esperan encontrar peatones u otros obstáculos. Los peatones que cruzan o ingresan a una carretera, caminan por la carretera en la oscuridad, empujan o reparan un vehículo, atienden a un choque anterior o están presentes en la carretera, pueden actuar negligentemente. Al igual que con otros tipos de accidentes, la negligencia de los peatones puede reducir o impedir la recuperación.

En algunos casos, un reclamo legal puede ser posible contra agencias estatales o federales responsables del diseño, construcción, estado de reparación o mantenimiento de la carretera. Al igual que con el conductor y el peatón, las agencias estatales tienen el deber de ejercer un cuidado razonable hacia las personas que usarían la carretera de manera razonable, incluso si, como ocurre con un peatón, generalmente no están permitidos en la carretera.

Si es víctima de un accidente peatonal, sea por causa o efecto, la mejor opción es la asesoría de un profesional especializado en el tema.