Parálisis de Klumpke

La parálisis de Klumpke, también conocida como parálisis de Dejerine-Klumpke, es un tipo de parálisis braquial que afecta a los bebés recién nacidos. Es causada por una lesión en el plexo braquial en la que el primer nervio torácico (T1) y el octavo nervio cervical (C8) se lesionan antes o después de haberse unido para formar el tronco inferior. Este tipo de lesión puede ocurrir durante un parto difícil y es una de las causas que desencadenan el síndrome de Horner.

¿Qué causa la Parálisis de Klumpke?

Nombrada en honor a Augusta Dejerine-Klumpke, doctora francesa que escribió los primeros informes ampliamente difundidos sobre la enfermedad, la parálisis de Klumpke es una parálisis parcial que afecta los músculos de la mano y el antebrazo de un bebé. Según la Oficina de Enfermedades Raras (ORD) del Instituto Nacional de Salud, la parálisis de Klumpke es causada por dificultades en el alumbramiento del bebé. Generalmente ocurre durante los partos complicados y difíciles, especialmente en situaciones donde la madre es de pequeña contextura y el bebé viene provisto de un gran peso al nacer. En los casos de lesiones en el parto, el daño a los nervios C8 y T1 se produce cuando un médico extrae al bebé del canal del parto con un brazo extendido sobre la cabeza del bebé. Si la extracción se realiza de manera muy aproximada, se producen varios tipos de lesiones en el plexo braquial inferior.

Según el Instituto Nacional de Trastornos Neural y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS), existen cuatro tipos de lesiones del plexo braquial:

Avulsión, en la que se encuentra la columna vertebral.

Ruptura, en la columna vertebral.

Neuroma, en el cual el nervio lesionado se ha curado pero no puede transmitir señales nerviosas en los músculos de los brazos o las manos porque se ha formado un tejido cicatricial y ejerce presión sobre él.

Neuropraxia o estiramiento, en el cual el nervio ha sido dañado pero no está desgarrado.

Lesiones similares que afectan el plexo braquial superior causan la parálisis de Erb.

Sin embargo, los niños mayores y los adultos pueden tener una lesión en los nervios C8 y T1, particularmente cuando caen de un árbol y alcanzan una rama de árbol para suavizar la caída.

Según la Clínica Mayo, las actividades deportivas, como el fútbol, basket, o la lucha libre, también pueden causar lesiones en el plexo braquial en niños mayores y adultos. Dependiendo del tipo de lesión sufrida, los efectos pueden ser leves, como las sensaciones de descarga eléctrica conocidas como "aguijones" o "quemadores", o de mayor calibre como las expuestas anteriormente. Esto puede causar una sensación de quemazón repentina que recorre el brazo afectado. También pueden causar un adormecimiento temporal del brazo y/o la mano.

Predominio

Según el Centro de plexo braquial del Hospital de Niños de St. Louis/Escuela de Medicina de la Universidad de Washington, la prevalencia de todas las lesiones del plexo braquial, incluida la parálisis de Klumpke, es de 0,2 a 2,5 por cada 1.000 nacimientos.

Los síntomas

La parálisis de Klumpke afecta los músculos intrínsecos de la mano y los flexores de la muñeca y los dedos. Dependiendo del tipo de lesión del plexo braquial, los síntomas varían de leves a severos. La manifestación física más grave de la parálisis de Klumpke es la "mano en garra", donde el antebrazo afectado tiende a quedar plano y la muñeca y los dedos están apretados.

Otros síntomas de la parálisis de Klumpke incluyen:

Dolor severo.

Adormecimiento de la distribución del dermatomo C8 T1.

Debilidad o falta de capacidad para usar músculos específicos del hombro, brazo. o la mano.

Brazo flojo o paralizado.

Rigidez en las articulaciones.

Atrofia de los músculos.

No hay sensación en el brazo o la mano afectada.

Caída de los párpados en el lado opuesto de la cara (ptosis y miosis), también conocido como síndrome de Horner.

Complicaciones y Pronóstico

La mayoría de los casos de parálisis de Klumpke son el resultado de lesiones causadas por neuropraxia, la lesión del plexo braquial más común. En muchos casos, un bebé puede recuperarse de este tipo de lesión en un plazo de seis meses. Según las estadísticas del NINDS sobre las lesiones del plexo braquial, los pacientes que sufren parálisis de Klumpke relacionada con la neuropraxia se recuperan por sí solos con un retorno del 90 al 100% de la función de los brazos y las manos.

Sin embargo, en los casos más graves de lesiones del plexo braquial, las consecuencias pueden durar años o incluso causar discapacidades de la mano, del brazo, las manos o los dedos. Esto es especialmente cierto en situaciones donde ocurre una avulsión y daña permanentemente los nervios T1 y C8. En algunos casos, la cirugía puede usarse para remover tejido cicatricial de los nervios afectados para mejorar su función.

De tratarse de una negligencia por parte de quienes participaron de la actividad de parto (médicos, paramédicos, asistentes, enfermeras), usted está en todo el derecho de presentar una demanda, razón por la cual debe consultar un abogado especializado para que lo represente y le haga valer sus derechos tanto de salud, como de carácter financiero que se generaron durante el proceso.