Asbestos

Es probable que tenga conocimiento sobre el asbesto por haberlo visto en cerramientos de cubiertas especialmente en garajes y bodegas, De igual manera, de un tiempo para acá haya escuchado que es un elemento conductor de graves enfermedades. ¿Así mismo, es posible que desconozca la causa por las cual se le atribuyen razones para considerarlo como un material nocivo para la salud y por qué produce daño? Estimado y valorado por su fortaleza, durabilidad, resistencia al calor y propiedades aislantes, el asbesto se agregó a una extensa variedad de productos manufacturados especialmente en el ramo de materiales de construcción. El amianto o asbesto pertenece a un grupo de minerales metamórficos (piedras formadas por modificación de otras rocas preexistentes en el interior de la tierra) y estas piedras con el tiempo adoptan la forma de fibras diminutas. Por sus características tales como: ser natural y abundancia puesto que existen numerosos yacimientos en todo el planeta, y su bajo costo para la extracción, se convirtió en uno de los materiales de mayor aprecio y preferencia adaptable a ciertas aplicaciones y usos, hasta que las investigaciones hechas hace algún tiempo atrás confirmaron sus riesgos para la salud y se presentaron lluvias de demandas.

¿Por qué es malo el asbesto para su salud?

Debido a su naturaleza y especiales características atribuidas al asbesto (duradero y fibroso), este material está compuesto por fibras microscópicas que pueden producir polvo, fibras que permanecen en el aire durante largos períodos de tiempo y al ser inhaladas, se depositan en los pulmones, ayudando al desarrollo de enfermedades respiratorias graves y posiblemente mortales, como la asbestosis (cicatriz fibrosa de los pulmones) y el mesotelioma maligno (cáncer en el revestimiento del tórax o cavidades abdominales).

Para contraer estas enfermedades normalmente se requiere una exposición constante y prolongada, por lo que la exposición esporádica una sola o pocas veces, no reviste ni debe motivar preocupación.

Por consiguiente; por los numerosos problemas de salud causados por el asbesto en los Estados Unidos, fue prohibido su uso por completo en julio de 1989. Ese año, la EPA publicó Amianto: fabricación, importación, procesamiento y distribución en las prohibiciones de comercio, en efecto para posteriormente prohibir 94 por ciento del asbesto utilizado en los EE. UU. (Según las estimaciones de 1985). Sin embargo, esa regla fue anulada después de una impugnación en un tribunal federal, extinguiendo así su prohibición de 1989. En 1990, la EPA prohibió el uso de materiales en aerosol que contienen más del 1 por ciento de asbesto para aplicaciones en la construcción de edificios, estructuras y otros.

Incluso con la regulación del gobierno, los juicios concernientes con relación al asbesto se han ido presentado de forma continua desde la década de 1960 y aun se presentan con frecuencia hoy en día. Pero a pesar de la legalidad de muchas aplicaciones relacionadas con el asbesto, tras la anulación de la prohibición de 1989, los fabricantes han evitado su uso, especialmente para limitar su riesgo letal y legal.

Cómo podemos identificar el asbesto

El asbesto puede causar un daño tan grave y en ciertos casos la muerte en los seres humanos. puede cuestionarse cómo identificar el asbesto para evitar la exposición y uso. Realmente es probable que no lo encuentre en la naturaleza tan fácilmente, pues primero se debe extraer de la tierra, y al fusionarse con productos terminados, es difícil que reconozca el asbesto cuando se enfrenta a él. En consecuencia, es importante entender los tipos de productos donde el asbesto puede estar al acecho, incluyendo los siguientes:

Envoltura de tubería, tejas de recubrimiento de tejados, tela asfáltica, baldosas de vinilo, productos de cemento, productos para la elaboración de pastillas de freno de disco, piezas de automóviles, componentes de la transmisión, revestimientos de techo, y además, se usa para trajes ignífugos de pilotos o bomberos.

¿Quién está en riesgo de exposición al asbesto?

Numerosas personas pueden haber estado o están expuestas a los riesgos para la salud causados por el asbesto. Los peligros como consecuencia de las exposiciones a este mineral han sido reconocidos especialmente entre los trabajadores expuestos a la construcción naval, la minería y el fresado de asbestos, la fabricación de textiles con base en los asbestos y otros productos relacionados, el trabajo de aislamiento en los oficios de construcción, la reparación de frenos para automotores y una variedad de otros oficios. Los trabajadores de demoliciones, removedores de paneles de yeso y bomberos también pueden correr este tipo de riesgos.

Las personas que trabajan con el asbesto, por ejemplo, los personas que trabajan en la remodelación de edificios, pueden inhalar las fibras que se encuentran en el aire; Este fenómeno se llama exposición ocupacional. Las familias de los trabajadores pueden inhalar las fibras de asbesto liberadas por la ropa que ha estado en contacto con materiales que contienen el mineral. Y las personas que viven o trabajan cerca de industrias relacionadas con el asbesto pueden inhalar las fibras de asbesto que han sido liberadas al aire por dicho proceso de elaboración, a esto se le conoce como exposición del barrio.

La cantidad de asbesto a la que una persona está expuesta puede variar, según lo siguiente:

La concentración de fibras (micro partículas) esparcidas en el aire.

La duración de tiempo de exposición y las condiciones climáticas.

La frecuencia respiratoria de cada individuo (los personas que realizan trabajo manual respiran mucho más rápido).

Cualquier dispositivo de protección que la persona pueda estar usando.

Sin embargo, se sabe que el riesgo para los trabajadores aumenta con la exposición más intensa y el tiempo de exposición más amplio (largo), los investigadores han encontrado enfermedades relacionadas con el asbesto en individuos que solo tuvieron exposiciones breves. Los trabajadores que desarrollan enfermedades relacionadas con el asbesto alcanzan a mostrar signos de enfermedad durante mucho tiempo después de su primera exposición. Pueden pasar de 10 a 40 años hasta que aparezcan los síntomas de una afección relacionada con el asbesto. Debido a este problema de lapso, muchos estados permiten que las personas presenten demandas dentro de un cierto período de tiempo después de que se hicieron las investigaciones que detectaron y descubrieron la peligrosidad derivada de dicha enfermedad.

Indemnización por lesiones por exposición al asbesto

Numerosos efectos de la exposición al asbesto tóxico son permanentes y definitivos. Aunque la ley busca ubicar a una persona lesionada en la posición en la que se encontraba antes de una lesión, esto generalmente no es posible. En su lugar, se otorga una compensación económica que se considera equivalente al daño producido en la víctima. Un demandante que pueda probar que estuvo expuesto al asbesto puede recuperarse de la situación económica, pero de su estado de salud no se mejorará.

Independientemente de cuál sea su caso, un abogado especializado le puede asesorar para entablar una demanda que le haga respetar sus derechos, en caso de haber sido afectado por exposición al asbesto.