Fideicomiso revocable

Muchas personas dedican tiempo para resolver múltiples asuntos importantes, sin embargo, no hacen lo mismo para planificar y decidir a quiénes y cómo va a transferir su patrimonio, corriendo el riesgo de caer en posesión de beneficiarios no deseados, o lo que sería más triste, dilapidarse debido a complicaciones innecesarias, surgidas por no haberse planificado con anterioridad, perdiéndose el esfuerzo de toda una vida.

 

Un fideicomiso en vida revocable es una herramienta de planificación patrimonial que le permite a una persona manejar sus bienes durante su vida y con posterioridad a su muerte. Asimismo, ayuda a evitar la sucesión y transfiere sus bienes de forma rápida y privada.

 

El fideicomiso es un documento legal que reemplaza parcialmente un testamento. La persona transfiere activos, como su casa, cuentas bancarias o acciones, a nombre del fideicomiso. Un fideicomisario, es alguien digno de confianza, que administra la propiedad en su beneficio o de su familia. Se llama un fideicomiso en vida, porque se elabora cuando la persona está viva. Y  por el hecho de ser revocable, puede cambiarse o cancelarse en cualquier momento antes de su muerte.

 

Beneficios y limitaciones de un fideicomiso en vida

 

Elaborar un fideicomiso es una decisión personal basada en sus únicas y propias circunstancias. Un fideicomiso activo tiene muchos beneficios, pero puede que no resuelva todo lo que necesita. Veamos lo que un fideicomiso en vida revocable puede y no puede hacer por usted:

 

Beneficios de un fideicomiso en vida

 

  • Proveer durante la incapacidad: Un fideicomiso en vida bien ejecutado puede cuidarlo si usted no puede cuidarse a sí mismo. Esto evita el retraso o una tutela ordenada por el tribunal. Esta característica destaca la importancia de organizar adecuadamente su fideicomiso cuando se configura. Asegúrese de nombrar un fideicomisario alternativo para administrar el fideicomiso si no puede cuidarse a sí mismo.
  • Evita la sucesión testamentaria: la sucesión testamentaria es un proceso legal que transfiere propiedades después de la muerte. Al transferir el título legal al fideicomiso, los bienes ya no forman parte de su patrimonio. Ya han sido transferidos.
  • Protege la privacidad: por lo general, no se requiere un registro público, a diferencia de un testamento. Tenga en cuenta que si los bienes se depositan en el fideicomiso después de su muerte, puede aparecer en un registro público.
  • Mayor control: si desea dejar los activos a un niño o alguien que pueda tener problemas para administrar el dinero, un fideicomiso activo le da control sobre la forma y el momento de los pagos. Por ejemplo, puede dejarle dinero a un familiar menor de edad, para pagar la universidad o para ayudar con el pago inicial de una vivienda.
  • Fácil de crear y cambiar: para la mayoría de los estados, un fideicomiso en vida tiene menos formalidades legales que un testamento, lo que facilita su creación y cambio. Cada estado controla las reglas de los fideicomisos en vida, así que investigue las leyes de fideicomisos locales. 
  • Proteger la propiedad en otros estados: si usted es dueño de una propiedad en otros estados, un fideicomiso en vida protegerá a sus herederos de la necesidad de administrar procedimientos de sucesión fuera del estado.

 

Limitaciones de un fideicomiso en vida

 

  • Beneficio fiscal inmediato: por conservar el derecho de uso y disfrute de la propiedad, ante la ley fiscal, sigue siendo una propiedad sujeta a impuestos. Si recibe ingresos del fideicomiso, debe declarar los ingresos en su declaración de impuestos.
  • Costos adicionales: los fideicomisos de vida revocables pueden ser costosos de configurar, además demandan tarifas de mantenimiento anuales. Puede haber algunos ahorros de costos al eliminar los costos de sucesión y otras tarifas imprevistas.
  • Sin protección del acreedor: Usted crea un fideicomiso para mantener el control sobre la distribución de sus bienes. Aunque algunos fideicomisos pueden proteger sus activos de los acreedores, un fideicomiso activo revocable no puede hacerlo. Como se trata de un fideicomiso revocable, puede rescindirlo a voluntad. Así que un acreedor puede forzar la terminación para obtener los activos.

 

Pasos para tener en cuenta

 

  1. Para empezar, en algunos casos puede hacer un borrador de un fideicomiso revocable por su cuenta. Tenga en cuenta que hizo un documento que indique que el fideicomiso se elabora para mantener la propiedad en beneficio propio o de alguien que usted especifique. Puede nombrarse a sí mismo como fideicomisario, pero asegúrese de seleccionar otro fiduciario.
  2. Seguidamente, enumere los activos que se colocan en el fideicomiso. Recuerde, el fideicomiso se convierte en el propietario de la propiedad que transfiere. Es por eso que debe cambiar el nombre del título por el del fideicomiso. Tenga la seguridad de que se reserva el derecho de administrar su propiedad en un fideicomiso activo, incluso si no es el fideicomisario. Usted tiene el derecho de cambiar los términos del fideicomiso, remover al fideicomisario o la propiedad en cualquier momento.
  3. Terminada la redacción del documento, fírmelo y hágalo notarizar. Puede financiar su fideicomiso utilizando un documento de transferencia estándar para transferir la propiedad a nombre del fiduciario, según los términos del fideicomiso. Es importante comprender las leyes de su estado para formar y financiar adecuadamente su fideicomiso. Las equivocaciones pueden anular su fideicomiso y dejarlo sin ningún efecto legal. Si tiene alguna duda, consulte con un abogado u otro profesional de planificación patrimonial.

 

Revisión gratuita de sus planes de fideicomiso por un abogado

 

Una planificación adecuada le facilita a sus seres queridos cumplir sus deseos una vez que haya fallecido. También puede ayudar a evitar discusiones entre sus herederos. Los fideicomisos en vida revocables son una parte útil de muchos planes patrimoniales, pero no son para todos. Al planificar para su futuro, es importante trabajar con un abogado familiarizado con las leyes de su estado. Asesórese de un abogado con experiencia y descubra qué opciones de planificación patrimonial son las mejores para usted.