Sistema quirúrgico da vinci

Desde el momento de su lanzamiento en la década de 1980, las cirugías con ayuda robótica se han vuelto cada vez más frecuentes. El robot quirúrgico Da Vinci está compuesto por una consola ergonómica desde la que el cirujano opera sentado y que, normalmente se encuentra en el mismo quirófano, el carro quirúrgico que une tres o cuatro brazos robóticos interactivos controlados desde la consola por el médico, en el extremo se localizan acopladas las distintas herramientas que el médico requiere para la cirugía, como tijeras, escalpelos, bisturís, entre otros instrumentos quirúrgicos. El cirujano emplea el robot para manejar instrumentos, lo que cede un control más preciso de acciones como la incisión y la extracción, además los robots reducen el estrés y el agotamiento que experimentan los cirujanos, especialmente durante las operaciones de mayor duración. Igualmente, los brazos robóticos son notablemente estables.

 

Presentado en el año 2000, el sistema quirúrgico da Vinci fabricado por Intuitive Surgical es un dispositivo robótico popular. Los sistemas Da Vinci actualmente están instalados en más de 1,400 hospitales en todo el país y se han utilizado en más de 1.5 millones de procedimientos alrededor del planeta. Estos sistemas robóticos se utilizan generalmente en operaciones de tumores cancerígenos, extirpaciones de vesícula biliar e histerectomías (extirpación del útero).

 

Problemas con el robot Da Vinci

 

Se han conocido muchos informes que determinan que los robots Da Vinci han lesionado pacientes. Estos pacientes, a su vez, están presentando un gran número de demandas contra Intuitive Surgical. Algunas de estas demandas han fundamentado su queja en que el robot Da Vinci no soltó el tejido de un paciente.

 

Otros afirman que las puntas quirúrgicas defectuosas causaron lesiones a los pacientes. Las cubiertas de las puntas están hechas de silicona y están diseñadas para evitar lesiones en el tejido adyacente al aislar el instrumento. Cuando las puntas fallan, los pacientes pueden sufrir quemaduras y otras lesiones en sus órganos y tejidos.

 

Aunque Intuitive no ha admitido haber cometido ningún delito, la compañía recordó sus viejos consejos y emitió nuevas cubiertas de recomendaciones con las instrucciones para su uso inmediato. También se han informado varias histerectomías (extirpación de utero) fallidas debido a una sutura incorrecta del manguito vaginal. En casos extremos, algunos robots Da Vinci han cometido errores fatales que ocasionaron la muerte de algunos pacientes.

 

Advertencia de la FDA

 

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), remitió una carta de advertencia a Intuitive Surgical reprochando sus procedimientos de notificación de seguridad en el verano de 2013. Según la FDA, la empresa fabricante de los robots no había informado debidamente sobre el funcionamiento incorrecto del sistema quirúrgico Da Vinci. Además, la FDA criticó a la compañía por no incluir explicaciones sobre la limpieza de los instrumentos robóticos de Da Vinci. Sin una limpieza adecuada, algunos robots se dañaron, exponiendo a los pacientes a gérmenes y bacterias más fuertes, causándoles más daños que beneficios.

 

Actualmente, la FDA ha notificado de un aumento de errores relacionados cometidos por los sistemas Da Vinci. Tal como, una mano robótica puede dejar de liberar el tejido agarrado durante un procedimiento o perforar órganos cercanos. En algunos casos, estos errores supuestamente han producido la muerte de pacientes. Sin embargo, este aumento en los números brutos puede atribuirse a la creciente popularidad de los robots Da Vinci.

 

Responsabilidad del producto

 

Actualmente, hay una serie de demandas retrasadas contra Intuitive para obtener la compensación por las lesiones sufridas debido a los robots Da Vinci. Muchas de estas demandas se basan en una teoría de la responsabilidad del producto. Bajo la ley de responsabilidad de productos, los fabricantes y vendedores tienen el deber de garantizar que cualquier producto que comercialicen esté libre de defectos y peligros no razonables.

 

En un requerimiento de responsabilidad del producto, hay tres formas en que un producto puede estar defectuoso: defecto de diseño, defecto de elaboración y defecto en las advertencias. Para que la responsabilidad se anexe, el presunto defecto debe haber originado lesiones a los pacientes. El defecto más común es un defecto de diseño, que ocurre cuando hay un defecto inherente en el diseño de un producto. Por ejemplo, un paciente puede alegar que el robot Da Vinci tenía un defecto de diseño porque la forma en que se diseñaron las puntas quirúrgicas supuestamente llevó a un mayor riesgo de quemaduras.

 

Un defecto de fabricación, desde otro punto de vista, ocurre durante el proceso de producción. Finalmente, un defecto en la advertencia es un problema no con el producto en sí, sino con la adecuación de las advertencias que acompañan al producto. Por ejemplo, los pacientes han alegado que Intuitive les dio a los médicos y pacientes advertencias inadecuadas sobre la posibilidad de que los robots no funcionen correctamente o lesionen a un paciente.

 

Negligencia médica

 

Los pacientes lastimados por los robots Da Vinci del mismo modo, pueden presentar reclamos legales contra hospitales y médicos por negligencia. Bajo la ley de mala praxis médica, pueden exponerse a la responsabilidad de haber actuado negligentemente, lo que significa que su conducta cayó por debajo del estándar de atención generalmente practicado dentro de la profesión. Por ejemplo, los hospitales pueden ser considerados negligentes por el hecho de no proporcionarles a sus cirujanos la capacitación adecuada en el manejo de robots Da Vinci.

 

Muerte injusta

 

Las personas que han perdido un familiar o un allegado, por efecto de un mal trabajo del sistema quirúrgico Da Vinci pueden entablar una demanda por muerte injusta contra la empresa Intuitive Surgical. Bajo las leyes de muerte injusta, los cónyuges, padres y hermanos sobrevivientes pueden demandar a la parte responsable de la muerte de su familiar. En una demanda exitosa, los familiares pueden recuperar los gastos ocasionados y reclamar indemnizaciones por los gastos médicos o funerarios, la pérdida de la asistencia financiera del difunto y la pérdida de bienestar y la compañía de este miembro querido.