Malla vaginal

La malla transvaginal es un parche flexible que se implanta en la pared vaginal de la mujer con el fin de fortalecer su estructura, es utilizado comúnmente para corregir dos afecciones: prolapso de órganos pélvicos (POP) e incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE). Si bien el POP es un debilitamiento de los músculos pélvicos que permite que los órganos se salgan de su lugar, la IUE es la pérdida del control de la vejiga provocada por la tos, los estornudos, el ejercicio, la risa u otra actividad extenuante.

Sin embargo, existe una serie de complicaciones graves relacionados con la malla TV, ocasionando como resultado el establecimiento de múltiples demandas en contra los fabricantes del producto. Este artículo ofrece una descripción general de las complicaciones comunes y cómo funcionan las lesiones por este tipo de productos.

Complicaciones comunes

En 2008 la Administración de Alimentos y Medicamentos emitió una advertencia sobre las complicaciones derivadas de los implantes de malla de TV. Según la FDA, las complicaciones no son raras y pueden requerir tratamiento médico extenso. Asimismo, muchos pacientes han experimentado una reaparición de POP o SUI como resultado de las complicaciones, lo que ha puesto en duda la efectividad del procedimiento.

Una de las complicaciones más comunes en estos casos es la erosión de la malla. Ocurre cuando la malla implantada comienza a romperse y erosionarse poco después de su colocación. Debido que los fragmentos de malla están entrelazados con el tejido, su eliminación puede ser un procedimiento extremadamente complicado.

La perforación del órgano es otro efecto secundario de este procedimiento, donde las piezas afiladas que restan de la erosión de la malla pueden cortar y perforar los órganos cercanos, causando sangrado interno. La orina y la materia fecal también pueden ser liberadas en el cuerpo como resultado de las perforaciones, lo que lleva a infecciones severas. Los pacientes que experimentan erosión por malla o perforación de órganos a menudo requieren un tratamiento extenso, que incluye procedimientos quirúrgicos, terapia intravenosa, transfusiones de sangre y drenaje de hematomas o abscesos.

Demandas por lesiones de malla transvaginal

Las complicaciones de la malla de TV pueden causar mucho dolor a los pacientes y perjudicar significativamente su calidad de vida. El tratamiento resultante también puede conducir a enormes facturas médicas, de modo que para recibir una indemnización, muchos pacientes han presentado demandas por lesiones causadas por la malla transvaginal contra los fabricantes de la misma. En 2013, un jurado de Nueva Jersey otorgó $3.35 millones de dólares a una mujer de Dakota del Sur después de que Johnson & Johnson supuestamente no advirtiera adecuadamente a su médico sobre los peligros potenciales de un implante de malla vaginal y tergiversó el producto en folletos.

Bajo la ley de responsabilidad del producto, los productos generalmente están obligados a satisfacer las expectativas ordinarias de los consumidores. Al erosionarse después de sólo un corto período de tiempo, algunos implantes de malla de TV pueden fallar en esta prueba, dando como resultado, que los fabricantes de mallas defectuosas puedan ser considerados responsables por cualquier lesión que resulte de algún defecto.

Sin embargo, el fabricante no es el único responsable de una lesión de malla transvaginal. Los médicos que implantan incorrectamente la malla o no advierten a los pacientes sobre sus posibles complicaciones también pueden ser responsables bajo una teoría de negligencia médica. En una demanda exitosa, el demandante a menudo recibe beneficios económicos por daños, gastos médicos, salarios perdidos, dolor y sufrimiento que resultaron de la lesión.

Obtenga ayuda legal con su reclamación por lesiones de malla transvaginal

La preparación de un caso de malla transvaginal puede ser un proceso difícil y, a menudo, requiere testigos expertos, evidencia médica y un conocimiento detallado de la ley de responsabilidad del producto. Es por eso que es una buena idea reunirse con un profesional legal en primera instancia para hablar sobre las fortalezas y debilidades de su caso y asesorarlo sobre sus opciones legales. Póngase en contacto con un abogado con experiencia en responsabilidad de productos para recibir la asesoría necesaria ante la decisión de presentar una demanda.