Lavado de dinero

Las leyes de lavado de dinero establecen la configuración de un delito transferir dinero procedente de las actividades delictivas (incluidos el crimen organizado, los delitos de cuello blanco, las actividades terroristas y las transacciones de drogas), a canales de dinero aparentemente legítimos, en un intento por esconder el origen de los fondos.

Historia de las leyes federales de lavado de dinero

Se han aprobado varias leyes con el propósito de prevenir y condenar las actividades de lavado de dinero. Estos estatutos inicialmente estaban predestinados a aplicarse en la lucha contra la mafia y demás organizaciones criminales, sin embargo, consecutivamente el foco se trasladó a la guerra contra las drogas y luego a la actividad antiterrorista.

Las primeras leyes de este tipo florecieron en los años setenta. La Ley de Secreto Bancario (BSA) se refiere a una cadena de leyes que solicitan que las instituciones financieras comuniquen ciertas transacciones al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Estas leyes pretenden que las instituciones financieras reporten transacciones con grandes cantidades en efectivo, originalmente aquellas que superan los $ 5,000 dólares, y posteriormente aumentaron a $ 10,000 dólares. Las instituciones financieras del mismo modo están obligadas a notificar sobre transacciones sospechosas, sea porque poseen motivos para creer que están relacionados con actividades criminales o que consideran tener el propósito de impedir la activación de los requisitos de informes de BSA.

La Ley de control del lavado de dinero de 1986 prohíbe a los individuos participar en transacciones financieras con el lucro de ciertos delitos. Con este argumento, la "transacción financiera" se definió de manera muy amplia, comprendida la transferencia de dinero de un individuo privado a otro. Las sanciones se reforzaron con la Ley de Lavado de Dinero Annunzio-Wylie de 1992. La Ley de Supresión de Lavado de Dinero de 1994 amplió los procedimientos de revisión, capacitación y análisis, al igual que la Ley de Estrategia de Lavado de Dinero y Delitos Financieros de 1998.

El lavado de dinero y la Ley Patriota

Tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, el Congreso aprobó la Ley Patriota de los EE. UU., que contiene habilidades que fortalecen y amplían la regulación de las transacciones financieras. El Título II de la Ley Patriota se conoce como la Ley Internacional de Lucha contra el Lavado de Dinero y Financiamiento Antiterrorista de 2001 y se enfoca casi en su totalidad en argumentos de lavado de dinero.

Las destrezas de la Ley Patriota ampliaron la aplicabilidad de la BSA e introdujeron nuevos requisitos. Ha solicitado la creación e implementación de nuevos programas contra el lavado de dinero y crea una potencial responsabilidad penal para las instituciones que están "voluntariamente ciegas" al lavado de dinero que se produzca dentro de sus instituciones. La ley igualmente exige que las empresas destinen un oficial de cumplimiento, implementen programas de capacitación y realicen auditorías independientes.

La Ley Patriota de igual forma, requiere que las instituciones financieras realicen procedimientos para verificar la identidad de sus clientes y verifiquen sus identidades con listas de terroristas conocidos o sospechosos. Estos requerimientos son conocidos como los "requisitos futuros", requisitos que fortalecieron los requisitos de BSA "conozca a su cliente".

Estas leyes pueden originar una investigación de una institución financiera sospechosa por parte de la Reserva Federal y la Oficina del Contralor de Moneda, que puede imponer multas civiles o referir asuntos para un proceso penal.

¿Quién está regulado?

No todas las instituciones o individuos que manejan capitales de dinero están regulados por estas leyes. La definición de BSA de "institución financiera" era bastante amplia. Incluía bancos, compañías de tarjetas de crédito, compañías de seguros y corredores de bolsa de valores, pero las "instituciones financieras cubiertas" se definían de manera diferente.

Tanto en BSA como en Patriot Act, la definición no incluye asesores de inversión o agentes de transferencia. Las compañías de inversión se ubican en la línea. Por lo general, se piensa que solo una de estas leyes cubre a las empresas que deben registrarse bajo la Ley de Sociedades de Inversión de 1940.

¿Acusado de lavado de dinero? Póngase en contacto con un abogado

Los delitos financieros suelen ser complejos, tanto para los fiscales como para los abogados defensores, y pretenden un cierto nivel de experiencia. Ya sea que usted haya sido acusado del delito o esté involucrado de alguna manera en tal caso, es útil conocer las complicaciones de la ley. Es necesario que obtenga la ayuda que necesita de un abogado de defensa criminal con experiencia.