Mala fe de seguros

La industria de seguros por lo general se encuentra ligada a las regulaciones de cada estado, si bien es cierto que existen muchas similitudes entre los estados con respecto a las leyes de seguros de mala fe, para ello es recomendable la verificación de relacionada con cada uno de los estatutos y la jurisprudencia del estado de residencia, con el propósito de informarse y conocer exactamente lo que es permitido y lo que está prohibido. Para entender con mayor precisión su significado, una póliza de seguro es un tipo de contrato, razón por la cual, las compañías de seguros deben actuar de buena fe y tratara sus clientes de forma justa, respetando ciertos deberes que tienen para usted, como el deber de atender y sufragar los reclamos sin demora, pues de no ser así, si una aseguradora no cumple con estos deberes, o actúa de una manera engañosa o deshonesta, estas acciones podrían considerarse de mala fe y de hecho, podrían ser objeto de demandadas.

Tipos de seguros de mala fe

Al existir una elevada cantidad y diversos tipos de negocios promedio que puede realizar una compañía de seguros, se presenta una variedad de maneras en las que una aseguradora pudiese actuar de mala fe, por ejemplo, una forma de clasificar los actos de mala fe es corroborando las reclamaciones de primera parte frente a las reclamaciones de terceros. Una reclamación de primera parte generalmente implica que usted solicita una compensación por parte de su compañía de seguros por algún incidente ocurrido, como daños a la propiedad. En un reclamo de un tercero, el asegurador tiene el deber de defenderlo contra una demanda de responsabilidad civil. Algunos actos de mala fe que podrían afectar al asegurado, incluirían eventos como los formulados a continuación:

Reclamaciones de primera parte

Si llegase a ocurrir un incendio y su hogar termina presentando daños, usted esperaría que su seguro cubra al menos parte de ese daño. Una vez que presente su reclamo de acuerdo con su póliza, su compañía de seguros tiene ciertas obligaciones, que incluyen:

Llevar a cabo una investigación razonable y rápida en la reclamación.
Proporcionar una valoración justa y adecuada de los daños y la oferta de liquidación.

Aprobar o rechazar la reclamación (con una justificación) dentro de un período de tiempo razonable.

Pagar puntualmente las reclamaciones que hayan sido aprobadas.

No cumplir con estos deberes, o simplemente negarse a pagar un reclamo legítimo puede constituir una mala fe en el contexto de la primera parte.

Reclamaciones de terceros

En el caso que usted esté siendo demandado por alguien que, haya resultado herido mientras visitaba su casa o negocio, los deberes de su compañía de seguros, por lo general, incluyen lo siguiente:

El deber de defender: con algunas excepciones, la compañía de seguros debe proporcionar su defensa siempre y cuando parte de la demanda esté potencialmente cubierta por su póliza de seguro. Esto generalmente incluye todos los costos de defensa, sin importar los límites de su póliza.

El deber de indemnizar: si se le considera responsable en el proceso de juicio, la compañía de seguros debe pagar por los reclamos que estén cubiertos dentro de su póliza, pero sólo hasta que llegue a su límite.

El deber de resolver de forma razonable: Llegar a acuerdo razonable podría ser más ventajoso para el asegurado que ir a juicio por causa de una demanda, la cual le podría generar gastos más allá de los límites de su póliza.

Fallar en estos deberes puede considerarse un acto de mala fe, lo que pudiera resultar en que la compañía de seguros pague cualquier costo inherente a un juicio en su contra, independientemente de cuales sean los límites de su póliza.

Qué hacer si sospecha de mala fe en su compañía aseguradora

Si su compañía de seguros no coopera para darle solución a su reclamo, puede presentar una queja ante el comisionado de seguros de su estado de residencia, el cual está a cargo de regular la industria y de imponer multas a las partes infractoras. Sin embargo, si su compañía de seguros es culpable de mala fe, es probable que haya sufrido daños como resultado de su gestión, por lo que en ese caso, muchas jurisdicciones permiten dos tipos de demandas contra el asegurador, tales como una infracción de contrato y una demanda por agravio de mala fe. Estos procedimientos legales le permiten buscar una compensación por los costos incurridos en presentar una reclamación de seguro y los honorarios de abogados, así mismo, los reclamos de mala fe a veces pueden incluir costos adicionales, como los daños punitivos.

Proteja sus intereses contra la mala fe de las compañías de seguros

Se sabe que lidiar con los eventos, las molestias y los daños que surgen de una reclamación de seguro es suficientemente engorroso y extenuante para quien lo vive, razón por la cual, usted no debería tener que luchar y enfrentarse con una compañía de seguros poco cooperativa o sin escrúpulos en un momento tan complicado. Comuníquese con un abogado especializado en seguros, para que lo ayude a proteger sus derechos e intereses, contra una compañía de seguros que pueda estar actuando de mala fe.