Litigio

Abogado de Litigio

El litigio es el acto de llevar un caso ante la corte con el objetivo de resolver una disputa de manera formal. El término describe el proceso legal en el que las partes involucradas (litigantes) argumentan las características del caso existente entre las partes en el sistema judicial estadounidense. Cada parte construye sus argumentos basándose en evidencias y hechos reales. Los litigantes, generalmente llamados demandantes y demandados, utilizan el proceso de descubrimiento y otros procedimientos judiciales, para entender y formular su caso con profundidad, antes de proseguir ante un juez o jurado.

Tipos de casos legales

Generalmente existen dos tipos de casos legales:

Los casos criminales: Hacen referencia a las acciones ejecutadas por un cuerpo gubernamental con el propósito de hacer cumplir los códigos públicos de conducta, los cuales se encuentran codificados en las leyes del estado. En casos criminales, el gobierno puede procesar a un individuo que haya violado o incumplido con las leyes del estado (en otras palabras, por presuntamente haber cometido un delito). El castigo en casos criminales puede incluir multas, servicio a la comunidad, libertad condicional, prisión, entre otras variables.

Los casos civiles: Estos casos involucran conflictos entre personas o instituciones, usualmente, por dinero. Por lo general, un caso civil inicia cuando una persona o empresa (el "demandante") afirma haber sido perjudicada por las acciones de otra persona o empresa (el "demandado") y por lo tanto, le solicita ayuda a un tribunal mediante la presentación de una "queja" o reclamación formal, a fin de comenzar un caso en la corte con el propósito de obtener una respuesta favorable a su situación. El demandante puede solicitarle a la corte que se le otorgue una indemnización (dinero para compensar al demandante por cualquier daño sufrido), o puede exigir un "requerimiento judicial" a fin de evitar que el acusado haga algo en contra del demandante.

Existen múltiples circunstancias que pueden conllevar a una demanda, desde ser heridor por una acción planificada o negligente, hasta una disputa con una empresa. Si bien presentar una demanda no es una decisión que deba tomarse a la ligera, a veces puede ser la mejor (o la única) vía para resolver una disputa de forma legal y contundente.

El proceso de litigio: de la presentación al juicio

Antes de presentar una demanda, el demandante por lo general, le exige al demandado que realice ciertas acciones que pudiesen resolver el conflicto. Si se rechaza o ignora el reclamo, el demandante puede iniciar una demanda presentando una queja formal ante el tribunal y enviándole una citación al acusado. La queja en cuestión debe indicar los antecedentes del hecho y hacer mención a la ley que haya sido quebrantada, demostrando con evidencias fehacientes las supuestas lesiones atribuidas al acusado para poder solicitar daños monetarios o reparaciones equitativas correspondientes.

Si el caso no se resuelve a la brevedad, comienza el proceso de descubrimiento, donde el demandante envía al acusado preguntas escritas en busca de información relacionada con la disputa. Las partes pueden declarar (entrevistarse bajo juramento) con respecto a los temas concernientes al caso y además solicitar copias de los documentos para la revisión pertinente. Este proceso puede durar semanas o años, según sea la complejidad del caso y el nivel de cooperación entre las partes.

En el juicio, ambas partes podrán presentar evidencia que los ayudará a demostrar al jurado o al juez la verdad de sus posiciones. Una vez que se ha tomado una decisión final en el tribunal, la parte desfavorecida puede apelar la decisión dentro de un período de tiempo específico. Los tribunales federales y estatales poseen tribunales de apelación que atienden la mayoría de las apelaciones civiles.

Un litigante calificado (también llamado abogado litigante) es crucial para casi todos los litigios, puesto que posee experiencia en juicios y sabrá cómo negociar y administrar el proceso de litigio a fin de obtener resultados positivos para sus clientes. Existen diversos tipos de abogados los cuales se especializan en múltiples áreas del derecho, que van desde los bienes raíces hasta la familia y el derecho laboral, por tanto, es de vital importancia que consulte con un profesional con experiencia en problemas relacionados con su caso.