Bancarrota empresarial

Abogado de Bancarrota empresarial

El objetivo fundamental de cualquier empresa sea cual fuere su naturaleza es la obtención de rentabilidad, participación y desde luego, utilidades derivas del sector de mercado en que opere, representadas éstas en dinero que permita no sólo cubrir las deudas de los acreedores, proveedores y/o distribuidores, sino generar justos márgenes de ganancia, de igual forma, otro de sus propósitos es manejar efectivamente su flujo de efectivo y dirigir a la organización hacia un crecimiento sostenible en el tiempo. Aun así, las empresas mejor administradas a veces atraviesan por tiempos difíciles donde por causas del mercado, u otras causas, ajenas a su voluntad en la mayoría de los casos, pueden considerar la posibilidad de declararse en bancarrota, lo que no indica necesariamente que la empresa haya llegado a cierre definitivo. Esta sección proporciona información de relevancia para aquellas empresas que puedan estar engendrando problemas financieros y estén considerando la bancarrota como una opción válida para solucionar sus angustias financieras. Aquí se indicará qué factores se deben tener en cuenta antes de optar por declararse en bancarrota, además se hará una descripción general del significado y alcances de la bancarrota.

Diez cosas en qué pensar antes de declararse en bancarrota empresarial

Antes de tomar una decisión para embarcarse en un proceso de bancarrota, a renglón seguido encontrará diez interrogantes simples que vale la pena considerar antes de iniciar un proceso legal de esta naturaleza.

  • ¿Es realmente necesaria la bancarrota o pueden resolverse sus problemas financieros sin tener que acudir a las instancias de un tribunal?
  • ¿Necesita un abogado? Aunque no se requiere de uno obligatoriamente, los profesionales especializados en el tema de quiebras y bancarrotas pueden prevenir errores costosos durante el proceso.
  • ¿Tiene la intención de cerrar el negocio de forma permanente o cree que tiene posibilidades razonables de alcanzar una recuperación?
  • Si considera continuar el negocio, ¿tiene un plan realista para hacer que éste sea rentable?
  • Si desea continuar operando su negocio, ¿puede pagar la asistencia de un abogado especializado en bancarrota?
  • Si desea continuar el negocio con su planta ejecutiva actual, ¿operaría la compañía de forma reorganizada?
  • ¿El total o algunas de las deudas de su compañía están garantizados por usted o por otros?
  • ¿Necesita alivio inmediato de un problema específico, como una ejecución hipotecaria?
  • ¿Está dispuesto a exponer a su compañía a los tribunales y a los acreedores durante un proceso de bancarrota?
  • ¿Está dispuesto a cumplir con las muchas restricciones de operar una empresa mientras se encuentra en un procedimiento de quiebra?

Qué esperar al declararse en bancarrota empresarial

Existen tres tipos de bancarrota para que una empresa pueda calificar, las mismas se encuentran distribuidas por capítulos. Las diferencias entre las tres formas de bancarrota son significativas y el consejo de un profesional experimentado en el área puede ser fundamental para seleccionar y obtener el tipo más adecuado para su empresa.

Capítulo 7 de bancarrota: con este mecanismo se nombra un fideicomisario para que tome posesión de los activos de la compañía. Se llama una reunión de acreedores que se conoce como una "reunión 341", en esta junta se analizan los diferentes activos, pasivos, ingresos y gastos de la empresa, donde se determinan los activos que están designados para la venta y los ingresos como se distribuyen entre los acreedores.

Capítulo 11 de bancarrota: en este caso su compañía se convertiría en el "deudor en posesión" con el derecho de retener su propiedad. Una "reunión 341" de acreedores se debe llevar a cabo cuando se revela la situación financiera actual de la compañía, así mismo, el Fideicomisario puede nombrar un "comité de acreedores", generalmente compuesto por los 7 mayores acreedores de la empresa. Para finalizar, se desarrolla un plan de reorganización que proporcionará un crédito con un período de tiempo razonable, que será expuesto ante un tribunal para su posterior aprobación.

Capítulo 13 de bancarrota: mediante este procedimiento se nombrará un fideicomisario que no tomará posesión de los activos de la compañía, así mismo también se llevará a cabo una "reunión 341" donde los acreedores examinan la posición actual de la empresa, con el objetivo de presentar un plan dentro de los 15 días posteriores a la solicitud presentada ante el tribunal, donde se indican todos los ingresos disponibles del deudor y los pagos a realizar en un plazo de 3 a 5 años. Si el plan cumple con el código de bancarrota, el tribunal lo aprobará y el proceso será finalizado cuando el deudor haya completado el plan de pago.

Para cualquiera que sea la modalidad mediante la cual espera resolver su problema financiero, la ayuda y asesoría de un abogado especializado será de vital importancia, pues podría, de hacerlo por cuenta propia, desconocer los factores inherentes al proceso, e incurrir en errores que le pueden salir muy costosos, tanto en tiempo, como en dinero.